
Para La Quadrature du Net resulta evidente que los ataques a las libertades son menos visibles en el último borrador del ACTA (pdf). Por ejemplo, los intentos por parte de EEUU de imponer una “ley global de los tres avisos” se han ido diluyendo, cediendo progresivamente a la presión de la sociedad civil digital.
También se ha producido una clara marcha atrás en la intención de obligar a los proveedores de acceso a Internet a vigilar y bloquear la actividad supuestamente ilícita de sus clientes.
Estamos frente a un ACTA globalizador e imperial pero los negociadores se han visto obligados a limitarse a sugerir a cada ámbito geográfico y político lo que debe hacer. Una conquista de los movimientos ciudadanos que representa un pequeño progreso.










