
España ya no es pirata gracias a la aprobación de la Ley Sinde. Después de cinco años en uno de los puestos preferentes en la lista negra de EE.UU sobre piratería, España pasa a formar parte de la llamada “lista de vigilancia”. No es lo mismo (Sanz dixit).
Nos lo cuenta El País: “Aunque no sea para descorchar champán, la industria musical española y el Ministerio de Cultura pueden coger un poco de aire con las noticias que llegan de EE UU. El Departamento de Comercio del país norteamericano ha rebajado la presión y ha mejorado la impresión que tiene del control de la piratería que realiza el Gobierno español. Así lo refleja en su informe anual sobre la materia, la ya temida por España Lista 301“. Aquí el informe completo (pdf).
“Es un primer paso muy bienvenido para luchar contra los delitos intelectuales a través de la red”, señala el informe antes de avisar que “es necesario aplicar la ley con contundencia y perseguir a aquellas webs que tengan o enlacen con contenidos protegidos” o para arriba otra vez. Por eso el consejo:
Una activa acción para combatir a los ladrones de contenidos creativo es fundamental para defender el patrimonio cultural de España, parar la hemorragia y expandir las oportunidades económicas.






