
Clérigos de Arabia Saudí como Nasser al-Omarhan han pedido la ejecución del periodista de 23 años, Hamza Kashgari, por escribir una serie de mensajes que según los religiosos ofenden a Mahoma y por los que debe ser ejecutado. La policía de la monarquía dictatorial perseguía al joven y la policía de Malasia le ha dado caza, gentileza real o solidaridad internacional, cuando intentaba encontrar asilo. Hamza Kashgari ha sido detenido en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, capital de Malasia.
Hamza Kashgari explicó en un primer momento que “solamente estaba reivindicando mi derecho a ejercer los Derechos Humanos más elementales, como la libertad de expresión y pensamiento, así que nada ha sido en vano. Veo mis acciones como parte de un proceso hacia la libertad”.












