
Megaupload pretendía llevar a cabo una oferta pública inicial (IPO) multimillonaria en el mercado estadounidense justo antes de que el FBI cerrara el portal. Al mismo tiempo que las autoridades norteamericanas avanzaban en su investigación sobre la supuesta “megaconspiración” de la empresa de Kim Dotcom, ésta se encontraba en conversaciones con los mayores bancos y auditores financieros de Estados Unidos para salir a bolsa. Los planes, lócicamente, terminaron abruptamente cuando el FBI clausuró Megaupload en enero.
Según Robert Lim, un consultor empresarial afincado en Hong Kong que aconsejó a Dotcom, Megaupload mantenía reuniones con algunas de las cuatro grandes firmas de consultoría que toman parte en la mayoría de IPOs (PricewaterhouseCoopers, Deloitte Touche Tohmatsu, Ernst&Young y KPMG). Una de las opciones que Megaupload barajaba para salir a bolsa era la compra de otra empresa que ya cotizara.









