
La voz de OK Go, el grupo de indie rock estadounidense que arrasa en YouTube, ha sonado con la energía propia de sus temas y vídeos en las páginas del Washington Post para defender la neutralidad de la red con un claro y contundente artículo, que parece en parte un obituario de la industria de la música (los gigantes y sus 40 negocios principales, entiéndase) pero también un ruego público al hombre de Obama en la FCC:
He pasado diez años trabajando en la industria de la música, un negocio en el que la creatividad y la innovación están en un segundo plano muy distante al dinero. Se han aislado del cambio durante tanto tiempo, que han cavado su propia tumba.




