
La “biblia” de las revistas liberales, The Economist, se posiciona del lado de la Neutralidad de la Red sin abandonar los principios editoriales. La prestigiosa revista, bastión del liberalismo clásico, viene “gastando papel” – desde 1834 – pero sobre todo recursos intelectuales para editorializar en defensa de las libertades (económicas, “morales”, civiles y políticas). Caso excepcional entre los grandes de la prensa.
Ahora toca defender Internet. Por ello o para ello, The Economist advierte primero sobre la presencia amenazante de tres grandes muros que frenan el potente desarrollo de la red.




