
Simplificando mucho, hay dos tipos de software: software libre y software privativo. El primero respeta la libertad del usuario, el segundo no. Pero una cosa está clara, en el ámbito doméstico, el privativo es el que está ganando la partida. No se trata de una cuestión de calidad o rendimiento, sino de una cuestión ética.
Las cuatro libertades básicas que según el maestro Richard Stallman debe tener todo software son las siguientes:
0 Libertad de usar el programa con cualquier propósito 1 Libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo a tu gusto 2 Libertad de distribuir copias del mismo 3 Libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras para que toda la comunidad se beneficie
En ocasiones a los defensores del software libre se nos tacha de talibanes. De defender una causa imponiendo nuestro criterio a los demás. Pero pese a que intolerantes hay en todas partes, me atrevo a decir que la gran mayoría de las veces no es así. Y de hecho, suele ser al revés.








