
¿Demasiado pronto para cantar victoria?. El Wall Street Journal en su edición de ayer informaba que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) está llevando a cabo “reuniones a puerta cerrada” con la Industria para lograr un acuerdo sobre la neutralidad de la red. Las reuniones incluyen a un pequeño grupo de lobbystas de la industria que representan los intereses de AT & T, Verizon, la National Cable & Telecommunications Association pero también Google. El objetivo es “llegar a un consenso” sobre las normas del tráfico en Internet. Desde The Save Internet denuncian estas reuniones secretas y se temen lo peor.
Ya hemos visto esto antes de la catástrofe del petróleo (BP) y el desplome de las hipotecas subprime. El organismo que se encarga de la supervisión de las comunicaciones ahora piensa que puede abdicar de su obligación de proteger Internet. También el Congreso está llevando a cabo su propia serie de reuniones a “puerta cerrada” las reuniones y si bien se conocen pocos detalles, muchos se mantienen escépticos sobre si el proceso va a conducir a un resultado que sirva al interés público. Después de todo, este es el mismo Congreso que es financiado por los operadores con más 100 millones de dólares al año.
La administración Obama se comprometió a adoptar una nueva era de transparencia. Internet era la herramienta que debíamos utilizar para hacer fuerza en la formulación de una política abierta. Nombró a Julius Genachowski al frente de la FCC, el hombre que diseñó su programa sobre la red. Pero la mera existencia de estas reuniones privadas nos revela a un presidente que ha caído muy por debajo de las expectativas.





