
Como siempre, cuando todo falla en los intentos de controlar Internet, los liberticidas sacan la artillerÃa pesada. Primero piratas, luego narcotraficantes y terroristas. Y si eso no es suficiente, pederastas. Asà es como el Ministro de Seguridad Pública canadiense, Vic Toews, llama a cualquiera que se atreva a oponerse a la ley de espionaje de Internet en el paÃs americano.
La ley, que ha vuelto a ponerse en la mesa, permitirá que el gobierno obtenga información sobre los clientes de las operadoras sin ningún tipo de orden judicial. A simple petición. Las operadoras deberán facilitar al gobierno los datos relativos a las direcciones IP, cuentas de correo, números de teléfono y cualquier otro tipo de información que les pidan.
También estarán obligadas a instalar dispositivos capaces de una vigilancia en tiempo real, para luego convertirse en una suerte de “policÃa de las ondas” que se dedicara a chafardear lo que dicen sus clientes.












