
La compañía Intelligence Compass ha preguntado a 722 ciudadanos de toda España para evidenciar que estos políticos, “nuestros”, no interesan a los internautas. Ni son creíbles.
Lo de Obama, aquí, no es posible. Es más, esta compañía, que dice planificar estrategias de comunicación política on line, califica de temeridad dedicarse a lo que se dedica. Siempre con Obama y su aprovechamiento de Internet y las redes sociales como referente:
El modelo Obama se basa fundamentalmente en la creación de interés al ciudadano y que sea este el que comience a moverse. Es él (ciudadano) el que debe hacer el esfuerzo de ir a la web, informarse, crear ruido y animar a sus contactos a votar a uno u a otro.
En España jugamos con una baza que hace que la “ola Obama” no pueda comenzar. A la ciudadanía no le interesa “el político” y no está dispuesto a generar flujo en la red porque el ciudadano pone frenos a la creación de la ola.






