
No sorprenderá, en relación con el ACTA, que algunos de los políticos que han puesto mil pegas para consultar sobre el tratado del copyright al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ahora quieran aprovechar la consulta para hacer otra de sus maniobras. Jérémie Zimmermann de La Quadrature du Net viene denunciando el truco del almendruco. Hay gente que suele llamar a las cosas por su nombre.
Se trata, ya lo sabes, de ganar tiempo, suspender la votación sobre el ACTA y dormir o congelar el debate y las protestas (en la calle, en la red y el Parlamento Europeo) hasta que vuelva el motorista – en uno o dos años – con cualquier dictamen del TJUE sobre un tratado que gracias a la movilización de la sociedad civil digital parecía políticamente contra las cuerdas y que se esperaba en el pleno (junio) con los gobiernos/partidos populares de la Europa del Este, por ejemplo, claramente del lado de la gente que se ha manifestado en la calle y en la red contra el tratado de las SGAE y los editores del cártel. Ahora no era el mejor momento para votar el ACTA.










