El primer paso para controlar el pensamiento y la libre expresión de las personas es instalar filtros. Cuando los filtros no funcionan, se hacen leyes de censura. Y cuando las leyes de censura, oh ¿sorpresa?, tampoco funcionan, se prohíben los esquemas de cifrado de comunicaciones.
Y exactamente esto es lo que planean hacer en Pakistán. Cuando el uso de servicios de Red Privada Virtual (VPN en inglés) ha aumentado para rodear las restricciones existentes, el Estado Pakistaní ha empezado a estudiar la reforma de su ley de telecomunicaciones, para prohibir cualquier tipo de cifrado en las comunicaciones de sus ciudadanos.
Ni VPN, ni HTTPS, ni nada de nada. Todo en abierto, vía libre para los espías del gobierno, o para las operadoras, que estarán obligadas a espiar a sus clientes.
¿Cuantos lectores de Nación Red han mandado cartas o postales? Dependiendo de la franja de edad, seguramente bastante pocos. Básicamente, la diferencia entre una carta y una postal, es que la ultima contiene texto banal. “Mucho calor pero todo muy bonito. Besitos, Papá y Mamá”. Por el contrario, las cartas llevan, o llevaban, cosas más personales.
Por eso las cartas van en un sobre cerrado, y las postales, por lo general, ‘en abierto’. Pero como decía Phil Zimmerman, creador de Pretty Good Privacy (PGP), “Es personal. Es privado. Y no le importa a nadie, más que a ti.“









