El gobierno socialista fue incapaz de hacer normal lo que es normal en Europa: una Ley de Transparencia. A pesar de ser una promesa de su programa electoral de 2004, el intento se quedaba en anteproyecto y en un consenso sobre la necesidad de la ley.
Ayer, como no podía ser de otra manera, es un mandato de la Comisión Europea, Mariano Rajoy se comprometía a desarrollar un derecho de ciudadanía, que sólo cinco de los 27 países de la UE no han regulado (España, Grecia, Chipre, Malta y Luxemburgo), y que el PP ya había convertido en proyecto de ley (el documento que encabeza este post).
Los socialistas prometían tanto como Rajoy, pero determinar lo que debe ser “información sensible” (no transparente) frenó, una y otra vez, su pretendido impulso reformista. Además el efecto WikiLeaks les asustó. España sigue sin firmar el Convenio del Consejo de Europa sobre Acceso a Documentos Públicos (pdf).







