
Se leen apocalípticos relatos sobre las consecuencias del uso de Blackberry en el que el dispositivo reivindicado por Obama parece un arma de destrucción masiva responsable de una inminente guerra mundial a la que ya sólo le falta el aterrador apelativo de “tercera”.
Irán aparece ahora en las crónicas sobre la “bendita” BlackBerry de los canadienses de RIM. El relato es apocalíptico pero fascinante. Al Qaeda, el Mossad y los americanos. Un complejo asunto que esconde algún secreto en el que pasan desapercibidas ciertas noticias como los arrestos de varios usuarios de BlackBerry en los “civilizados” Emiratos Árabes Unidos por organizar una protesta contra los precios de los combustibles.




