
Hoy por hoy, uno puede elegir entre un amplio abanico de posibilidades alternativas a la programación televisiva. Si los inagotables canales de la televisión ‘normal’ no satisfacen nuestras expectativas (cosa que puede pasar), se puede uno suscribir a cualquiera de las ofertas que las operadoras anuncian.
Si ni aún así la programación emitida satisface nuestras expectativas, que como estamos ya en un servicio de pago suben bastante, podemos irnos a otro lado, y buscar lo que queramos en Internet.
Allí podemos optar por otros servicios de televisión ‘a la carta’, como Netflix o Hulu. Bueno, eso siempre que se resida en uno de los países en que Netflix o Hulu presten sus servicios...








