
Me tomo a risa el rigor del documento pero me preocupa que estos señores conviertan esos informes en la base de la criminalización del 15-M.” – Gaspar Llamazares
Que un cuerpo policial se dedique a investigar la posible filiación política de unos manifestantes es… difícil de aceptar. Si en los informes que tiene el Ministerio del Interior hablaran solamente de antecedentes delictivos de algún miembro del movimiento 15-M, aún la cosa tendría su lógica en virtud de la función que tiene la Policía de garantizar el orden. Pero cuando se mezclan ideales e investigación política la cosa cambia y pasa a oler peor que Dinamarca en tiempos de Hamlet.
Dicen que Izquierda Unida ejerce una gran influencia sobre el movimiento 15-M pese a la resistencia de las asambleas a que nadie acapare el protagonismo, en alusión a Democracia Real Ya, y que se observa una “manifiesta fractura” en el seno del 15-M que obedece a una “patente fatiga y decadencia del movimiento por desgaste”.
De hecho, algunas de las cosas que afirma la Policía no son noticia. No hace mucho uno de nuestros comentaristas más activos en este tema, bloodykefka, lo explicaba en Nación Red:









