
Google siempre ha negado tener listas blancas (o negras) que utilice para modificar manualmente sus algoritmos de búsqueda y así preservar, privilegiar o asesinar sitios determinados. Este compromiso público fue uno de los principales argumentos de Google para defenderse de la acusación de monopolio de la Unión Europea. La abogada de Google, Julia Holtz, se lo dijo tan claro a los “europeos” que no hace falta traducción:
We don’t whitelist or blacklist
Pues no parece que fuese así. Matt Cutts, jefe del equipo de spam de Google, reconoció este jueves en una conferencia en Silicon Valley que Google utiliza “listas de excepciones” que impiden que sus algoritmos afecten a ciertos sitios.





