
Si nadie puede anticipar el futuro, tampoco la glosa del presente y el pasado es fácil de hacer cuando se quiere penetrar en la intimidad de la organización WikiLeaks. Salvo que nos atengamos a los hechos, a la pura verdad. Esa que traza una secuencia de leaks (filtraciones) que han desembocado en la mayor filtración de la historia… y lo que vendrá.
En Nación Red hemos querido repasar lo que sabemos de WikiLeaks y lo que creemos saber, pero la esencia del retrato, intuiciones, interpretaciones, morbo y conspiranoias al margen, es la secuencia de esos leaks donde está todo lo que necesitas saber.
Las miles de páginas escritas sobre WikiLeaks y su fundador no servirían, a pesar de su interés, ni para envolver media ración de pescado, en comparación con el valioso material que a la causa del periodismo de verdad y los Derechos Humanos ha aportado la organización de Julian Assange.
Toda la verdad está en los leaks. De Irak a Guantánamo. De la corrupción de la Banca al negocio criminal del transporte de petróleo que hace de África un provechoso vertedero. Del Pentágono y el 11S a la fiesta de cumpleaños del perro del príncipe de Tailandia. Del embajador amigo que ayuda en los vuelos de la CIA al Presidente con un patrimonio exterior de más de un 1 billón de dólares mientras su pueblo se muere de hambre y él “apaña” el resultado electoral pactando con el nuevo presidente…


