
Había por ahí una tira de Mafalda en la que Manolito, que como se sabe era un niño un tanto especial, decía aquello de: “Mis padres creen que debería estarles agradecido por haberme dado la vida. Lo que no saben es que yo iba a nacer de todas formas. Puede que en otro lugar, en otra época y de otros padres… ¡Pero habría nacido!“ (*)
Y lo mismo se aplica a Facebook, según cuenta el que fuera decano de Harvard de los tiempos de Mark Zuckerberg, Harry Lewis, quien ahora ha estado rebuscando entre sus correos de hace siglos, y se ha encontrado con alguna perla que ha tenido a bien compartir, no se sabe exactamente por qué.
Resulta que el primer intento de llevar a cabo una red universitaria de caralibros data de 1994, cuando James Gwertzman lanzó un proyecto que finalmente fue adquirido por Electronic Arts. En la siguiente década, fueron varios los grupos de estudiantes que quisieron crear redes similares. Vamos, que por lo visto el caldo de cultivo para la creación de un facebook existía en los pasillos de Harvard. Lo vemos en esta joya de la arqueología moderna, y que tiemble Indiana Jones:













