El informe sobre las políticas relativas a Internet del Relator Especial de Naciones Unidas para la protección de la libertad de expresión contradice radicalmente las directrices establecidas por los gobiernos del G8. El relator de la ONU, Frank La Rue, recuerda a los gobiernos que en su afán por proteger los derechos de autor no deben cruzar la línea que protege los derechos fundamentales de los ciudadanos y la democracia.
La respuesta de los gobiernos ante un caso como WikiLeaks, la incautación de nombres de dominio, el corte de la red egipcia, la proliferación de leyes antidescargas, las discusiones en torno a la creación de un “gran filtro censor”, la Directiva de Comercio Electrónico, el ACTA o la conversión de los proveedores de acceso a Internet en una policía privada de los derechos de autor, son citados como amenazas por el relator de la ONU.





