
Merkel no ha podido hacer plenamente felices a los editores (de prensa) que han visto reconocido en el Bundestag, el parlamento alemán, un nuevo y exclusivo derecho de propiedad intelectual, que les permitirá perseguir a los buscadores y agregadores de noticias que “difunden” sus contenidos editoriales.
Es verdad que sitios como Rivva.de, más allá de Google News, se pueden ver forzados a adquirir licencias para evitar ser demandados por vulnerar el nuevo derecho de los editores de prensa alemanes. Pero la reforma de la ley de propiedad intelectual para favorecer a los editores, que ya ha sido aprobada en el Bundestag, no parece que vaya a ser ratificada en el Bundesrat. Los afines a Merkel no tienen mayoría en el Senado alemán.
Además, la reforma que sale del Bundestag, toda la oposición y 16 diputados liberales votaron en contra, ha quedado muy descafeinada para el gusto del sector más “duro” de los dueños de la prensa. Y es que en su redacción final, gracias a una enmienda de los liberales, se deja la puerta abierta a reproducir (sin licencias y sin autorizaciones) “fragmentos de texto muy pequeños” de artículos de periódicos y revistas, pero sin concretar la dimensión del texto permitido.







