
Bradley Manning, el soldado estadounidense que puso a disposición de Wikileaks la información que hizo posible la mayor filtración de datos secretos de la historia y que puso en evidencia la labor del ejército de los Estados Unidos de América en Irak, saldrá al fin de su celda en la que está confinado desde hace 17 meses.
Será el 16 de Diciembre, un día antes de su cumpleaños, y la ocasión, al fin, será la del inicio del proceso judicial en su contra por desvelar secretos por el que se le acusa de traición. Se trata de una vista previa al juicio, y Manning podrá ver a los que le acusan de defender, como dijo Daniel Ellsberg, la Constitución de los Estados Unidos de América.
La vista durará 5 días y será abierta al público, excepto cuando se traten temas de información clasificada, momentos en los que la sala quedará sólo para el acusado, la corte formada por militares y los que le acusan de ser un traidor por poner en claro lo que realmente pasaba en Irak.




