
La Agencia de Protección de Datos de Noruega considera que Google infringe la ley de protección de datos del país escandinavo. En 2008, cuando la Comisión Europea dio un toque a Google porque consideraba que las IP eran datos personales y había que darles un trato acorde con esta clasificación, Google aceptó fijar un límite de nueve meses en la conservación de los datos personales que recababan, aunque primero se hicieron los suecos con el tema. Bueno, los suecos no, porque en Suecia, pese a no pertenecer a la Unión Europea, dijeron lo mismo que en Bruselas. Y en Noruega, lo mismo de lo mismo.
Según la agencia noruega, Google Analytics puede estar vulnerando la privacidad de los usuarios. Cada vez que una empresa acepta los términos de uso de Analytics, le están dando acceso a los datos personales de las personas que visitan los sitios web cuyas visitas gestiona Google.
El punto crítico está, de un lado, en el uso que hace Google de los datos recabados para ofrecer publicidad personalizada en función de la ubicación del usuario; y del otro, en que si el usuario está logueado en Google entonces sus datos ya fluyen de una forma espectacular por los servicios de la empresa del buscador, de manera que Google le ofrece búsquedas y publicidad personalizadas, lo que choca contra lo que establece la ley sobre el proceso de datos personales.





