
La coalición electoral de centro-derecha se opondrá al filtro censor que impulsan, ahora con menos entusiasmo, los laboristas australianos. Si estos ganan las elecciones del 21 de agosto el centro-derecha votará en contra de esta medida en el parlamento, lo que hace verosímil que los llamativos titulares que hoy se pueden leer en muchos periódicos australianos, “El filtro ha muerto”, sean una realidad.
Básicamente por la dificultad que tienen los laboristas para hacerse con la mayoría absoluta en las inminentes elecciones que incluso pueden perder. Además en esa eventual votación la oposición de Los Verdes está asegurada de tal manera que el centro-derecha y Los Verdes sumarían los votos suficientes para tumbar cualquier intento de los laboristas de resucitar el dichoso filtro.




