
Julius Genachowski, el presidente de la junta administrativa de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, el equivalente estadounidense de la CMT española) se ha pronunciado en contra de la compra de T-Mobile por parte de AT&T por la suma de 39.000 millones de dólares. Genachowski asegura que la fusión va en contra del interés público y favorece el monopolio de las telecomunicaciones y ha llamado a los otros miembros de la FCC a votar para que las dos compañías tengan que comparecer en una audiencia pública.
Según Genachowski, la fusión de AT&T y T-Mobile daría como resultado un nivel de concentración “sin precedentes” en el mercado de las telecomunicaciones móviles. Añade que es imposible de ver la forma en que el acuerdo pueda ser beneficioso para los consumidores norteamericanos.
Por su parte, y como es lógico, AT&T ya ha lamentado las declaraciones de Genachowski. Larry Solomon, vicepresidente senior de Comunicaciones Corporativas de AT&T, dice que la decisión de la FCC es negativa:
La acción de hoy de la FCC es decepcionante. Es otro ejemplo de cómo una agencia gubernamental actúa para impedir millones de dólares en nuevas inversiones y la creación de varios miles de nuevos puestos de trabajo en un momento en el que la economía estadounidense necesita desesperadamente de ambos elementos.






