
El senador demócrata Charles E. Schumer (en la foto) y la senadora Dianne Feinstein, presidenta del Comité de Inteligencia del Senado y la primera en alentar al ejército para “cazar” a Julian Assange, están esbozando una modificación de la “Ley de Blindaje de Medios” para que la protección que ampara a los periodistas y a sus fuentes a la hora de desvelar filtraciones sea un privilegio exclusivo de los medios periodísticos considerados como tradicionales.
La Ley será modificada con la intención explícita de dejar desamparados de derechos a nuevos medios como WikiLeaks. Una apéndice ad-hoc para la ocasión que sin rubor alguno añadirá una coletilla más o menos del tipo “quedan fuera del amparo de esta ley los sitios web que sirven como un conducto para la difusión masiva de documentos secretos…”




