
Varios cuerpos de policía y de seguridad europeos utilizan mensajes de texto invisibles para localizar y rastrear la posición de teléfonos móviles. El sistema envía un SMS invisible, sin texto, que el aparato del destinatario rechaza pero que, en cambio, facilita la geolocalización del gadget. En palabras de Silent Services, la empresa desarrolladora del software:
El Silent SMS permite al usuario enviar un mensaje a otro teléfono móvil sin el que el propietario de éste lo sepa. El mensaje es rechazado por el móvil de destino y no deja ningún rastro en él. En respuesta, el remitente recibe un mensaje de la operadora móvil confirmando la recepción del SMS invisible.
Lo más curioso es que, en algunos de los países donde se ha recurrido a este método, la legislación lo permite debido a un vacío legal. Por ejemplo, en el caso de Alemania, la constitución federal protege el secreto de telecomunicaciones, pero como estos SMS no contienen mensaje alguno, escapan de la ley.













