
En Egipto la decisión de desconectar internet no se hizo “espontáneamente” o de “un día para otro”. Ya en en abril de 2008, el Ministerio del Interior y las empresas de telecomunicaciones que son a su vez proveedores de Internet llevaron a cabo una serie de ejercicios sobre como cortar las conexión, tal y como ha quedado acreditado en el juicio que ha condenado a pagar una multa de 90 millones de dólares a Mubarak, su primer ministro y el ministro del Interior por el “apagón de la red” (internet y telefonía móvil) pero que ha exonerado a Vodafone, France Telecom (Mobinil) y Etisalat.
El primer experimento se llevó a cabo el 6 de abril de 2008, el día en que los trabajadores de la ciudad industrial de Mahalla al-Kubra iniciaron una huelga que se intensificó con críticas a Mubarak. Las fuerzas de seguridad reprimieron violentamente a los huelguistas con balas de goma, gases lacrimógenos y fuego real, dejando dos muertos y cientos de heridos. Ochocientos activistas y trabajadores fueron detenidos ese día.
Ese día una unidad especial dependiente del Ministerio del Interior aprovechó para hacer un ensayo práctico y real sobre la mejor forma de cortar Internet en diferentes zonas, bloquear determinados sitios web, obtener información de los usuarios y limitar el servicio de llamadas (telefonía móvil) y de SMS. Siempre con el objeto de garantizar y comprobar que las empresas de telecomunicaciones (concesiones gubernamentales) podían responder rápidamente a las peticiones del gobierno.













