
El objetivo es lograr un mayor control y poner límites a los comentarios extremistas, racistas, sexistas y a los ataques personales. Para “lograrlo” los tres principales periódicos suecos han anunciado cambios para restringir la libertad con la que los lectores digitales pueden dejar comentarios en las noticias que publican.
El diario Expressen, por ejemplo, ya ha anunciado que aprovechará el lanzamiento de la nueva versión de su web para inaugurar una “política” más restricitiva al respecto que pasará por examinar todos los comentarios antes de ser, en su caso, publicados. Además algunas secciones ya no van a poder ser comentadas.





