
El proyecto ELektronischer EntgeltNAchweis (ELENA), una tarjeta electrónica mediante la que el Estado alemán hace un almacenamiento masivo de datos personales de los trabajadores y los beneficiarios de prestaciones sociales, ha quedado en suspenso.
Recordar que ELENA fue un proyecto impulsado por el primer gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder, que evolucionó a peor después de la experiencia de la “gran coalición” y que ahora dividía al centro-derecha. Los liberales incluso participaron en las manifestaciones contra la deriva de ELENA junto a piratas, verdes y organizaciones en defensa de las libertades y los derechos civiles.
ELENA es el acrónimo de ELektronischer EntgeltNAchweis (comprobante electrónico de la remuneración) que recopila los datos sobre retenciones y salarios enviados mensualmente por los empresarios a un banco de datos de la Administración para calcular las prestaciones del subsidio parental, la ayuda para vivienda y la prestación por desempleo no contributiva, pero también datos relacionados con el absentismo laboral, bajas, enfermedad, faltas o amonestaciones, participación en huelgas y motivos de la rescisión de contratos.





