
El FBI no quiere perder su capacidad para acceder y controlar las comunicaciones en la era digital y ha querido dejárselo claro al gobierno de los Estados Unidos y en concreto a la máxima autoridad de la Administración Obama en Comunicaciones:
La lógica es tan válida hoy como lo fue en 2006 – la necesidad de una clara autoridad para investigar y en su caso sancionar a los proveedores que no respeten la ley. Este principio establecido no debe ser perturbado por los actuales esfuerzos de la Comisión de establecer un marco para los servicios de Internet de banda ancha




