
Enrique Castro es programador PHP y un destacado ciberactivista. Analista de comunicación política en Internet. Escribe habitualmente en su weblog El viento rozando mi cara
Ahora también es colaborador de Nación Red.
La Ley de Transparencia de las Administraciones Públicas, ha sido uno más de los incumplimientos que el gobierno de ZP ha causado y que con el nuevo gobierno de Rajoy aún en fase de “cocina” no se ven atisbos de que se pueda producir. No obstante existe un clamor generalizado en Internet en que se utilice este canal, precisamente para dar pasos en la Transparencia de los poderes públicos, de las administraciones, en los procesos de licitación públicos, en la gestión del día a día de estos. De facto, en muchos programas electorales se hacen eco este tipo de demandas. No obstante, cabría preguntarse… ¿Están las herramientas de Internet preparadas para ello? Y otra pregunta más singular y no menos importante: ¿Existe una actitud ciudadana generalizada en cuanto al buen uso de estas herramientas?
La última pregunta la formulo por que cualquier ciudadano que no esté habituado a las herramientas de la comunicación en Internet, coincidirá conmigo de que las actitudes que se suceden en multitud de medios de información tradicionales que publican en Internet, distan lejos de ser muy constructivas. Comentarios ofensivos, descalificaciones etc… que amparándose en el supuesto anonimato pueblan no solamente este tipo de publicaciones. También existen foros y otro tipo de herramientas que permiten visualizar ejemplos de “cacofonías 2.0” que permiten desprestigiar el canal.
Pero la pregunta fundamental es la principal, la que encabeza el título de esta entrada. Y la respuesta por mi parte es obvia: “No puede haber transparencia mientras que no exista una fiabilidad de seguridad al 100% en las herramientas, garantías jurídicas de equidad, independencia e imparcialidad y en un buen uso social equitativo de las mismas”.






