
El director de la Agència Catalana de Consum (ACC), Alfons Conesa, no ha dicho que está hasta los collons de las compañías de telefonía móvil e Internet pero les ha amenazado con llevarlas a los juzgados porque “la agencia se está convirtiendo en su oficina de atención al cliente”.
Conesa ha explicado que están recopilando todas las reclamaciones que acumulan las “telefónicas” para comprobar si existen malas prácticas que se repiten de forma continuada y que sea un juez el que obligue a la empresa a que deje de efectuar dicha práctica.
Conesa ha lanzado las advertencias a las “telefónicas” en la presentación de los resultados de la memoria de actuaciones en Girona del ejercicio 2011. Aunque han descendido en un 32,62% las reclamaciones de consumo hechas en la provincia, las que tienen relación con telefonía e Internet han aumentado en un 46,45%.





