
Los recientes acontecimientos en el norte de África y los acontecimientos relacionados con el caso Wikileaks han demostrado claramente cómo el acceso a los contenidos de Internet y los servicios pueden ser fácilmente alterados. Internet puede ser apagado, y quitar a millones de personas la posibilidad de comunicarse o acceder a la información. El derecho fundamental a la libertad de expresión puede estar en peligro y los valores de la democracia puede ser puestos en cuestión. En este contexto, ¿qué tipo de responsabilidad tienen los Estados para defender Internet?
“Is a global treaty needed to protect Internet freedom?” es el título que llevan unas conferencias organizadas por el Consejo de Europa que tienen como objetivo valorar el papel de los distintos países dentro de la defensa de la libertad de Internet. Es decir, debatir sobre cuánto podrían controlarlo.












