
El gobierno chino está decidido a delimitar aún más el uso que sus ciudadanos hacen de Internet. El Tribunal Supremo de China y la Fiscalía afirman que aumentarán la presión en la lucha contra los hackers y que impondrán penas mayores para aquellas personas que cometan delitos informáticos. La nueva normativa entrará en vigor el 1 de septiembre.
La agencia de noticias oficial de régimen, Xinhua, cita un comunicado oficial en el que se remarca que las personas que “a sabiendas adquieran, vendan o encubran datos o control de redes obtenidos de forma ilegal serán objeto de penalizaciones judiciales”. En otras palabras, el gobierno chino quiere tener el monopolio de los ataques informáticos.
Como es lógico en un régimen como es el de la República Popular de China, se alegan cuestiones de seguridad nacional: “Un delito que pone en peligro una red de seguridad informática supone una amenaza no sólo para la seguridad informática, sino también para los intereses de la seguridad nacional y pública”, afirman en el comunicado.






