
Una abogada de Google, Daphne Keller, ha calificado ACTA de imperialismo cultural y de haber crecido en la sombra con el añadido de hacerlo como una metástasis ya que “de un documento que se suponía que sólo trataría sobre como actuar con los productos falsificados en las fronteras, hemos pasado, a un serio desafío a las leyes de derechos de autor en todo el mundo. “Esto una forma de imperialismo cultural, puesto que se trata de exportar determinados aspectos de la ley de copyright de EE.UU a todo el mundo”, según Daphne Keller.
Tanto la administración Obama, como antes el gobierno de Bush, han rechazado las peticiones de los defensores de las libertades civiles sobre el texto de ACTA. La Casa Blanca incluso indicó que la divulgación del texto haría “daño a la seguridad nacional”. Después de las presiones del Parlamento Europeo, sin embargo, los negociadores hicieron público el borrador hace dos semananas.




