
El Mundo se hacÃa eco la semana pasada de una curiosa noticia, por la forma de presentarla, la poderosa ASCAP (American Society of Composers, Authors and Publishers) se defendÃa del ataque de los colectivos en defensa del conocimiento público presentando a estos poco menos que como poderosos lobbies y a ASCAP como una frágil y vulnerable asociación que tenÃa que pedir donativos de 5 dólares frente al empuje de las “fuerzas” de Creative Commons, Public Knowledge y Electronic Frontier Foundation, que “se están movilizando para promover la licencia copyleft y socavar nuestro copyright”. El Mundo le explicaba a sus lectores las razones de ASCAP para pedir un donativo:
Por ello, la ayuda económica “es vital”, pues temen que sus “oponentes” influencien al Congreso “en contra de los intereses de los creadores musicales”. Si se permite que su punto de vista gane fuerza, los creadores musicales tendrán cada vez más difÃcil ganarse la vida mientras los medios tradicionales cambian hacia los servicios en lÃnea”. Si esto ocurre, asegura ASCAP en el correo, la consecuencia será que “la música se secará”, lo que repercutirá en el consumidor, que será “el perdedor final”. “Piensa en ello como una inversión en tu propio futuro, que es precisamente lo que es”, resumen. “Di ‘si’ a ayudarnos a ayudarte a salvaguardar tus derechos y tus ingresos futuros”. “No podemos perder el apoyo de nuestros legisladores, ni ahora ni en el futuro”, explica la misiva, que también critica a los mencionados grupos. “Dicen que son defensores de los derechos del consumidor, pero la verdad es que estos grupos simplemente no quieren pagar por el uso de nuestra música. Su misión es difundir el mensaje de que nuestra música deberÃa ser gratis”.





