
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y la filial sudafricana de Google han advertido en un encuentro de blogueros y periodistas digitales celebrado en Johannesburgo que los gobiernos africanos están invirtiendo (y ya utilizando) sofisticados programas y técnicas para bloquear internet o determinadas webs y blogs que consideran una amenaza. Nada nuevo bajo el sol, pero que conviene denunciar al detalle como hizo el valiente Wael Ghonim.
Uganda, por ejemplo, ‘apagó’ las redes sociales en abril, durante el momento más álgido de la campaña ‘caminar al trabajo’, una protesta de indignados contra el incremento en el precio del combustible. La Comisión de Comunicaciones de Uganda le escribió a los proveedores de servicio de internet, solicitándoles que “bloqueen el uso de Facebook y Twitter” y “eliminen los intercambios de información que inflaman el ánimo público”.
En junio, el sitio Umuvugizi, de Ruanda, fue bloqueado después de que su editor fuera condenado en ausencia a dos años de prisión por ‘insultar’ al canalla Paul Kagame en un artículo de opinión.





