
Las acciones de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y el Departamento de Justicia de bloquear esta transacción no cambian las realidades de la industria móvil norteamericana. Es una de las industrias más competitivas del mundo, con una necesidad creciente de más espectro que no ha disminuido y debe abordarse de inmediato. La combinación de AT&T y T-Mobile habría ofrecido una solución provisional a esta falta de espectro. En su ausencia, los consumidores se verán perjudicados.
La compañía de telecomunicaciones norteamericana AT&T ha dejado de lado de manera definitiva la compra de T-Mobile. La consecuencia directa es que tendrá que pagar 4.000 millones de dólares, tal y como estipulaba el contrato si la operación finalmente no se llevaba a cabo. AT&T anunció la adquisición de T-Mobile por 39.000 millones de dólares el pasado marzo, pero las autoridades estadounidenses no han visto con buenos ojos la fusión, lo que ha obligado a AT&T a abandonarla.









