
La Casa Blanca ha propuesto una revisión radical de las leyes de protección del copyright que incluye permitir que agentes del FBI puedan hacer escuchas telefónicas sobre la misma base legal que inspiró la Patriot Act y que amplia la discrecionalidad de las fuerzas de seguridad en los casos de terrorismo.
La Administración Obama se propone “añadir” ahora los derechos de autor y los delitos de falsificación de marcas con el argumento de que estas medidas excepcionales son necesarias para “ayudar las fuerzas del orden a investigar con eficacia estos graves delitos.”
Esta propuesta al Congreso forma parte del Libro Blanco (pdf) que ha presentado la “zarina” del copyright, Victoria Espinel (foto) para solucionar “las deficiencias que obstaculizan el cumplimiento de las leyes de propiedad intelectual”.







