
En Google se hacen los suecos cuando les preguntan por un inminente acuerdo para pasar por caja y pagar el peaje que le reclaman las “telefónicas” por usar sus redes. En lo protocolario, el presidente de Google, Eric Schmidt, anunció ayer en Barcelona que el futuro es la nube y el “trabajo en red dentro de un ecosistema común más allá de las infraestructuras”. Como si oye llover.
Más bien, Schmidt, envia señales de que no piensan contribuir a financiar las redes de telecomunicaciones, como siempre han mantenido. Eso que lo hagan los gobiernos o los operadores, que ellos ya invierten en tecnología y servidores.
Incluso se permite iluminar al personal, por si alguien caza la indirecta, sobre las posibilidades (mal aprovechadas) del espectro basura o espacios en blanco. Hagan las cosas bien, les viene a decir a los viejos monopolios y gobiernos. No les dicen ya aquello de “inviertan ustedes”, pero casi.











