
Los “trolls de las patentes” son empresas que buscan un beneficio rápido mediante amenazas de demanda por infracciones de derechos de autor. Se amparan en las leyes del copyright para reclamar compensaciones económicas a aquellos usuarios que supuestamente han utilizado material protegido. Su modus operandi consiste en amenazar con un litigio largo y costoso si no se paga una compensación de menor cuantía de manera rápida y sin preguntas. Esto provoca que muchos paguen cantidades variables que pueden ser de 1.000€ o 2.000€, antes que enfrentarse a una gran empresa y arriesgarse a perderlo todo. La coacción es la herramienta principal de estas empresas.
Pero en ocasiones hay gente que les planta cara, como una mujer estadounidense que fue acusada de haber compartido una película porno desde su ordenador. Hard Drive Productions, la empresa que la demandó, le pedía 3.400€ a cambio de no demandarla por daños de más de 150,000€. La mujer no cedió, y fue hasta el final. Las conclusiones que se sacan de este caso son bastante curiosas.









