
¡No tengáis miedo! - Juan Pablo II
Aunque el titular elegido por Ion Antolín Llorente dice “Teddy Bautista (SGAE) pone contra las cuerdas a Julio Alonso (Weblogs SL) y a la Web 2.0”, queda la decidida disposición a pelear del demandado y el próximo combate que se disputará en el Tribunal Supremo. Sobre el fondo “político” de la sentencia el bloguero del siempre interesante Cuarto Poder se posiciona claramente:
Condenar al propietario de un blog por el comentario que ha hecho un tercero en su bitácora es algo tan excesivo como peligroso. En primer lugar, el único responsable de la injuria debe ser el que la firma. Si esto último no existe, hay recursos tecnológicos suficientes para identificar al autor, y el ordenador desde el que introdujo el comentario denunciado. A partir de ahí, el que se haya sentido insultado ya tiene con quién dirimir su disputa en los tribunales. Nada más. Atacar por elevación al dueño de la bitácora tiene que ver con acotar espacios a la libertad de expresión.
Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas y candidato a la Asamblea de Madrid por Ciudadanos (C´s) nos enviaba una breve declaración en las que manifestaba que “con esta sentencia se confirma la ruptura con el artículo 17 de la LSSI, donde se exime de responsabilidades a los proveedores de servicios sobre los contenidos que albergan, justamente lo que las Sgaes querían (...) el “caso putasgae”, abrió esa tendencia en la que nuestra jurisprudencia apuesta por dar más importancia al lobbie del bussines cultural que al desarrollo de la Sociedad de la Información”.











