En los últimos tiempos Rajoy y su equipo han recibido presiones de FAES, la SGAE (esperamos que sin regalos), los Creadores de Aldo Olcese, José Manuel Lara del Gran Poder y la embajada de EE UU para acompañar al PSOE en su guerra contra las libertades en la red (Ley Sinde). Presiones que son la expresión de la política real, esa política de la recomendación que sugiere estos días el nombre del representante de Lehman Brothers en España, Luis de Guindos, para presidir el área económica del gobierno de España.
Presiones que en el caso de la Ley Sinde han dado resultado hasta el punto que a más de un destacado activista en defensa de la red la referencia a “reforzar el marco legal para la protección de la propiedad intelectual e industrial” que aparece en el programa electoral del PP le ha recordado a aquella sutil provocación de la última convención del PP en la que montaron un panel bajo el título Internet: Aldea Global o Globalidad Aldeana. Sí, aquella Convención que anticipó el desprecio y traición a Internet del PP.











