
El Departamento de Estado espía a ciudadanos europeos desde sus embajadas, como ha venido informando la prensa nórdica antes de las revelaciones de ayer. Por ejemplo se hacían informes que incluyen perfiles fotográficos de aquellos ciudadanos que se manifestaban el 1 de mayo. Esta grave noticia ha pasado desapercibida en España, pero con otros protagonistas y latitudes se pondrá de actualidad muy pronto. Ciudadanos y personalidades.
Escuchas e Informes que afectan a los unos y a los otros, según el aparente modus operandi de los servicios secretos y el cuerpo diplomático de EE.UU que se alimenta de las investigaciones de sus servicios especiales (Surveillance Detection Unit), que quedan además, en muchos casos, fuera de la jurisdicción civil en los países que impera un código militar que el ex presidente Suárez, por algo sería, reclamaba suprimir, una y otra vez, ya acontecida su histórica dimisión.
Permítasenos citar al político que más ha sufrido los embates de la misma embajada y el mismpo despacho desde el que han salido escandalosos informes sobre personalidades españolas ¡hace escasos meses! y desde “siempre”, probablemente. En el caso de los países nórdicos se espía a los ciudadanos desde 2002.




