
Que el gasto de las administraciones públicas es demasiado, puede ser cuestionable según el ojo con que se mire. Que ese gasto a veces es absurdo es público y notorio. Pero con la que está cayendo, a veces la cosa pasa de castaño oscuro y se convierte en un chiste de mal gusto.
La Administración de Salud y Seguridad Laboral, dependiente del Departamento de Trabajo del Gobierno Federal de los Estados Unidos de América, se ha gastado 200.000 dólares en una aplicación para smartphones. Es una especie de convertidor de temperaturas llamado Heat Safety Tool.
El problema es que, según el programador de aplicaciones para Android Rich Jones, “es tremendamente lenta, se ve como el culo y se cuelga cada dos por tres“.












