
El Sistema (Rajoy hoy, Zapatero ayer) cuida a la bisagra que interesa al Sistema. Blindar esa bisagra es una garantía de futuro (para los lobbies de la Ley Sinde, por ejemplo). Pero deberían reflexionar sobre la sensación de estafa, que va en aumento. Se cuece la indignación en un ambiente de abusos y corrupción, lo que hace más grave el autismo de Rajoy frente a las demandas de igualdad ante las urnas. – Nación Red
Los tres partidos que aprobaron la Ley Sinde han sido favorecidos por la ley electoral vigente, diseñada por los reformistas del franquismo antes de la aprobación de la Constitución de 1978. Nada más y nada menos que 28 escaños es la generosa e intolerable propina que se reparten los del tripartito pro Sinde. Hoy ocuparán esos escaños que no les asignaría un reparto proporcional al número de votos obtenidos.
Es verdad que es el primer partido (22 escaños extras) y en menor medida el segundo (5) los más favorecidos por la estafa (Cayo Lara dixit) de la ley electoral, pero conviene insistir en que el “tercer partido” (proSinde) o comodín del bipartidismo, al que el PP ya le ha cedido un puesto en la decisiva Mesa del Congreso, es beneficiado con el segundo premio en términos de influencia, casi el primero algunas legislaturas, al aprovecharse de la injusta y vergonzosa situación en la que quedan otros terceros partidos con más votos.







