
Los activistas norteamericanos que han estado luchando para garantizar la neutralidad de la red, tienen influyentes amigos en las altas esferas de la Administración Demócrata, pero también muchos enemigos.
Este jueves, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Julius Genachowski puede dar un gran paso en sus planes para asegurar la “neutralidad neta” de las reglas que requieren que los proveedores de Internet como Comcast Corp. o la poderosa AT & T se vean obligados a tratar todo el tráfico por igual y a no bloquear, a su antojo, el acceso a sitios web.
Es una buena idea pero el peso de las grandes corporaciones en la política juega en contra de las intenciones de la FCC. Todo el Partido Republicano y no pocos en el Partido Demócrata se oponen a este esfuerzo para proteger un Internet libre. Entre los nombres del campo demócrata más activos contra la neutralidad de la red destaca: Mike Ross. ¿Sus razones?
Probablemente tenga algo que ver los donativos que la industria de telecomunicaciones le ha hecho para sus campañas. Los activistas que defienden la neutralidad de la red en el campo demócrata han denunciado que no será la primera vez que el influyente Mike Ross hace de representante de los lobbies que le financian sus campañas. Mike Ross ha recibido importantes cantidades de la industria sanitaria en paralelo a su fuerte oposición a la reforma sanitaria de Obama.
Ross fue el invitado de honor en una recepción de la “industria del cuidado de la salud” en un mínimo de siete eventos para recaudar fondos para sus campañas. Además ha hecho buenos negocios en el sector farmacéutico.
Mike Ross, representante de sector más próximo al partido republicano en el campo demócrata, se opuso también a la reforma de Wall Street promovida por el presidente Obama. Ahora es el más activo adversario de la neutralidad de la red en el campo demócrata. Un Blue Dog.
Foto | Wikipedia
En Nación Red | El grupo más activo contra la regulación de la red en EEUU comparó la reforma sanitaria con el Holocausto


Comentarios
Al menos en ese país sabes quién ha recibido dinero de quién.
Lo que no lo hace más respetable, sigue siendo un soborno de los políticos con dinero de las empresas. Es evidente que ningún político va a perjudicar a una empresa que le ha pagado muchos millones para su campaña electoral.
Como a ellos les gusta decir, God bless America.
Eso no lo hace más dulce, JoseX. Lo que ocurre es que los votantes americanos se han acostumbrado a un juego en el que la disciplina de partido es un concepto tan inexistente que en ocasiones hace el país casi ingobernable, porque una contribución a tiempo a las arcas de unos cuantos congresistas puede hacer que la derecha apoye a la izquierda y viceversa. Nuestro sistema tiene muchas lagunas, pero no lo cambio por el estadounidense ni en la peor pesadilla.
Yo tampoco lo cambiaba. No me fio de los políticos españoles, pero allí son solo caras que hacen lo que les mandan los que les compran. Simples objetos de subasta, unos vendidos.