
Es obvio que en Egipto monitorearon llamadas. Es realmente sencillo para ellos hacerlo. Están usando los mismos equipos de telecomunicaciones vendidos a los proveedores en Estados Unidos, con las mismas puertas traseras. – Moxie Marlinspike
Su empresa en Silicon Valley lídera la tecnología de la insurgencia democrática. Los ratones que diría el loco Gadafi. Se enfrenta sutilmente a las tiranía de las grandes empresas y las agencias de inteligencia de los países “democráticos” y sin matices a las dictaduras más evidentes. Estuvo en Egipto ofreciendo sus aplicaciones para teléfonos inteligentes que encriptan comunicaciones telefónicas (y de texto) para crear un canal seguro de comunicación en las revueltas de “moda”.
Moxie Marlinspike es un genio. De él se dice que es el hacker más respetado y el más temido. Su batalla civil, empresarial e ideológica se sustenta en principios anarquistas. Le apasiona la navegación. Digital y marítima. Contra la monitorización del Estado se alza un joven programador y empresario, que llamaría poderosamente la atención a primera vista en una reunión de grandes firmas. Un mundo en el que todavía asoma el traje cruzado, la corbata del siglo pasado, un ministro y una “ristra de folletos” para recibir una frecuencia o una e-subvención.













