
Pese a las dudas sobre su proporcionalidad y las críticas suscitadas por “violar los derechos de privacidad y protección de datos de los ciudadanos europeos”, el Parlamento Europeo ha dado su visto bueno a transferir a EE.UU. los datos personales de los pasajeros que recogen las compañías aéreas durante el proceso de reserva y que se almacenan en un registro conocido por Passenger Name Record (PNR).
Entre los datos que el Parlamento Europeo permite que sean cedidos o transferidos a EE.UU. se incluyen el nombre del pasajero, su domicilio, el número de teléfono, detalles de la tarjeta de crédito, información sobre el equipaje, viajes/escalas y otros indirectos que se “evidencian” de la elección del menú en el avión (por motivos religiosos) o cualquier petición personal de asistencia médica.
El resultado de la votación que autoriza que los datos privados de los pasajeros europeos sean remitidos por defecto al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en sus siglas en inglés), ha sido de 409 votos a favor, 226 en contra y 33 abstenciones.












